Recién hablaba con La Rubia y La Morocha, y me contaron unas anécdotas muy graciosas de empleadas propias y de gente conocida...
Salió al margen el tema de que hay algunas empleadas que no pueden evitarlo, y roban...
Ahí recordé a una muy particular, que merece aparecer con nombre y apellido, pero como recuerdo solo el primero, se salva la desgraciada.
Así comienza la anécdota de "La Mirtha"...
La Mirtha era una mujer gordita y de baja estatura, trabajaba para mis abuelos. Era bajita... pero se ve que eso no le impedía desplazarse con soltura. Ya que limpiaba en una hora una casa de 6 habitaciones una cocina, un comedor, dos patios, living, etc, etc... La Mirtha era super rápida...
Pero lo que la hacía especial, era su capacidad para robar sin que se le caiga la cara.
Recuerdo que, como les conté antes, en las vacaciones me instalaba en casa de mis abuelos. Mi abuelo tenía una caja fuerte, y yo conocía el lugar donde guardaba la llave, hasta ese punto la confianza que me tenía. Se ve que la Mirtha también lo sabía...
La Mirtha, hábil ella, aprovechaba cada momento en que caía visita y robaba unos billetitos de la caja fuerte. Un día mi abuelo me preguntó si yo le había robado, y lloré tan desconsoladamente por esa acusación, que básicamente, se dejó el tema atrás.
Pero como siempre dicen, las mentiras caen de maduras, así sucedió con este hecho...
Aun sabiendo que La Mirtha había robado una que otra propinita, el colmo fue lo que sucedió luego...
Resulta que mi abuelo fabricó una alcancía, estaba hecha de una lata de leche Nido, la selló, y ahí guardaba lo que La Mirtha le iba devolviendo de un préstamo que éste le había hecho meses atrás junto con todas las monedas de $1 que encontraba. El abue siempre prestaba dinero a los empleados, y estos se lo devolvían sin intereses en módicas cuotas.
Fue así que Don Ángel comenzó a sentir su lata más liviana, pero no hizo mucho caso a eso...
Hasta que un día, la encontró abierta, con dos monedas de un peso. La lata estaba abierta con abrelatas!!!
Y bueno, mi abuelo le pregunta a la empleada en cuestión, si ella por casualidad no abrió la lata y saco sin querer la platita que esta almacenaba (porque vieron lo que son los patrones buena gente?? se bancan todo, y preguntan hasta estas cosas diplomática y cordialmente)... la Mirtha responde _ No!! Don Ángel, como se atreve?
Entonces el Abue le dice: _Mirtha, si no confesas, ya mismo me voy a la comisaría y le pido que me detecten las huellas digitales en la lata, y adentro derechito Negra!!! (Esa es la diferencia entre las personas con educación y sin educación) La Mirtha cayó, casi como si fuera tan simple y común ir a detectar huellas digitales, Que grande mi abuelo!!!!
Y bueno, la vida siguió, La Mirtha siguió trabajando en lo de mis abuelos y devolviendo la plata que robó de la lata.
Hasta un día, en que no fue a trabajar, y mis abuelos recibieron un documento en que La Mirtha alegaba que nunca le pagaron no se qué cosas, y los denunciaba... (Por qué quedará tan poca gente buena en el mundo?).
Para mis abuelos ese fue un golpe muy duro, le pagaron una suma de $5000 pesos y cerraron el trato.
Pero se supo más de la Mirtha, mi abuela se enteró una vez que había tenido otro hijo, aparte de su hijita (La Chorra Profesional). Que negrita más ladrona, que Dios me perdone!!!!!
Y bueno, una vez pidieron referencias a mi abuelo de La Mirtha, a lo que éste les contesta gritando con su voz ronca característica: _ No me hables de esa Ladrona, Ratera, Sin Vergüenza... nos hizo esto y esto y esto... Pero no le creyeron...
Hasta que una vez, el nuevo patrón de La Mirtha llamó contando a mi abuelo que no podían encontrarla, y que se fue con un reloj muy caro y bastante plata... Mi abuelo no dijo nada... pero su mirada decía... _Te lo dije...
Así es muchachos, es mejor en algunos casos, arremangarse los pantalones y las mangas y limpiar en familia la casita...
Hasta la Próxima
La Magdalena
jajajajajajjaj chorra chorraaaaaaaaaa
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