miércoles, 19 de agosto de 2009

Los niños Invisibles

La publicación anterior me trajo un recuerdo. Antes de leer esta, de ser posible, lean la anterior.

Voy a contar algo más de Canura. En realidad, no es un invento mío, si no de mi tío Rosendo.

Resulta que Rosendo, con unos años más que mi mami “La Chiqui”, contaba con el gen de hermano mayor en nuestra familia, por lo cual, intentaba asustar y hacer enojar a mi mamá, en cuanta ocasión encontraba.

El también se convertía y como daba muchas vueltas, se auto llamó “Huracán”… que pronunciado muchas veces, forma la palabra “CanHura”… inténtenlo en sus casas… jeje

En uno de nuestros almuerzos familiares yo escuchaba desde mi silla el origen del nombre del monstruo, mientras se me ocurría que mi tío era brillante y que yo iba a usar esa misma palabra, para volver locos a mis hermanitos.

Pero un día, mientras mi papá llevaba a mamá a la escuela, quise ser original…

Comencé a decirle a Ema, que él era “invisible”, Así que solo hablaba a Javy, diciéndole cosas como:

_ Que bueno que no tenemos otro hermano Ja!! La verdad, una suerte!!

Y caminaba sin mirar a Ema, prácticamente, pasaba sobre él.

Cuando la victima me hablaba, fingía no escucharla. En fin, todas las cosas que se les ocurra para hacer creer a alguien que es Invisible.

Lo gracioso de esta anécdota, al menos para mí, fue cuando Ema, ya casi llorando, se dirigió a la habitación de mamá para ver si lograba verse en el espejo. Mi viiiiiiida!!! No saben que ternurita era esa cosita mirándose en el espejo, detalle a detalle, tratando de encontrarse en él.

Y bueno, como caía de maduro que no era invisible, porque era chiquitito, pero no tonto, se daba cuenta. Comencé a decir:

_ Las personas que son invisibles se miran al espejo y se ven, pero en realidad no existen. Jojojo

Y bueno, Ema se puso a llorar otra vez, como era de esperarse. Así que yo comencé a decirle:

_ No!!! No sos invisible!! No llores… Y se calmó…

Cómo era muy peligroso asustar a Ema, porque lloraba, y me podía pillar mi papá en cuanto volvía, decidí asustar a Javi… Jojojo!!!

Comencé con el juego. Dije:

_ Ema, que suerte que no tenemos hermanos. Caminaba junto a él haciendo de cuenta que no lo veía… etc.…

En un momento, cansada, porque Javi me ignoraba rotundamente y seguía dibujando, decidí ser más explícita:

_ Que suerte que Javi es Invisible!!!!!!!!. Dije casi gritando, así que Javy me dice con toda tranquilidad en voz baja, mirándome a los ojos, como diciéndome, dejáte de joder, no pienses que te voy a creer eso, madurá “chamiga”:

_ No, yo no soy invisible.

Así que bueno, no pude asustar jamás en la vida a mi hermanito menor, imagínense que en ese entonces habrá tenido unos cuatro añitos y no cayó.

Lo que si logré demasiadas veces, y aun en estos días lo sigo consiguiendo, es hacerlo enojar. Porque el enano resultó ser un tipo algo complicado, con ideas propias, que nadie puede cambiar, con sueños puntuales, metas, planes, fe, una gran sensibilidad. Un pibe emprendedor, único, y no porque trate de serlo. Realmente, lo admiro muchísimo.

Así que termino esta entrada, dedicándosela a pura y exclusivamente a él.

La Magdalena

1 comentario:

  1. Que suerte que los adoras a tus hermanitos Magdalena...ya se si necesito algún día una niñera...jajjaa

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