La publicación anterior me trajo un recuerdo. Antes de leer esta, de ser posible, lean la anterior.
Voy a contar algo más de Canura. En realidad, no es un invento mío, si no de mi tío Rosendo.
Resulta que Rosendo, con unos años más que mi mami “
_ Que bueno que no tenemos otro hermano Ja!! La verdad, una suerte!!
Y caminaba sin mirar a Ema, prácticamente, pasaba sobre él.
Cuando la victima me hablaba, fingía no escucharla. En fin, todas las cosas que se les ocurra para hacer creer a alguien que es Invisible.
Lo gracioso de esta anécdota, al menos para mí, fue cuando Ema, ya casi llorando, se dirigió a la habitación de mamá para ver si lograba verse en el espejo. Mi viiiiiiida!!! No saben que ternurita era esa cosita mirándose en el espejo, detalle a detalle, tratando de encontrarse en él.
Y bueno, como caía de maduro que no era invisible, porque era chiquitito, pero no tonto, se daba cuenta. Comencé a decir:
_ Las personas que son invisibles se miran al espejo y se ven, pero en realidad no existen. Jojojo
Y bueno, Ema se puso a llorar otra vez, como era de esperarse. Así que yo comencé a decirle:
_ No!!! No sos invisible!! No llores… Y se calmó…
Cómo era muy peligroso asustar a Ema, porque lloraba, y me podía pillar mi papá en cuanto volvía, decidí asustar a Javi… Jojojo!!!
Comencé con el juego. Dije:
_ Ema, que suerte que no tenemos hermanos. Caminaba junto a él haciendo de cuenta que no lo veía… etc.…
En un momento, cansada, porque Javi me ignoraba rotundamente y seguía dibujando, decidí ser más explícita:
_ Que suerte que Javi es Invisible!!!!!!!!. Dije casi gritando, así que Javy me dice con toda tranquilidad en voz baja, mirándome a los ojos, como diciéndome, dejáte de joder, no pienses que te voy a creer eso, madurá “chamiga”:
_ No, yo no soy invisible.
Que suerte que los adoras a tus hermanitos Magdalena...ya se si necesito algún día una niñera...jajjaa
ResponderEliminar