Éranse mis 7 años, yo una pequeñita con flequillo prominente sobre los ojos, mirada picara si las hubo, sonrisa traviesa... y una mente casi perversa al acecho
Había terminado el cursado de segundo grado, ya era grande... Recuerdo segundo grado como el año en que simplemente fui : "
Durante todo el año fui a clases de danza española, una alumna más…
A fin de año, "El Festival", nos preparamos durante más de tres meses, participábamos en un cierto número de coreografías, dependiendo de que "tan bien" bailábamos.
Como imaginarán, yo participé en tres!!!! Grande Magdalena!!!! pensarán ustedes, pues no... En la historia de la institución, nunca una niña bailó tan pocas coreografías, obviamente, mis "Solos" eran simples visualizaciones desde detrás de las cortinas de mis compañeras "Las malditas talentosas".
Toda la familia participaba en el festival. Imaginen esto, mi prima, que vivía en una casa pegada a la mía, también bailaba, aunque a diferencia mía, ella era una de las "talentosas". Su mamá hacía sus innumerables trajes, mi papá pintaba unas flores, mi mamá me llevaba a la modista a medirme los vestiditos...
Las coreografías:
1- Suiza: un traje blanco y plateado, toda una princecita. Bailaba con mi primita “La talentosa” y otras nenas de nuestras edades.
2- Recuerdan el tema del mundial de futbol del 90 …Noches Mágicas… Bueno, la cosa era así, las mejores, por edad, se paraban delante flameando la bandera de algún país, y detrás iba el resto… Yo estaba en primer lugar, de atrás para adelante, (chiste malo), lo gracioso es que no me daba cuenta que tan mala era bailando Ah! Mi primita llevaba la bandera de mi edad,¿ saben por qué? Adivinaron!!! Por “Talentosa”.
3- Flavia está de Fiesta: Era el baile de las marginadas, un pequeño grupo de nenas que bailábamos entre más o menos y mal. Mi prima no bailaba en este grupo… ¿ya saben por qué? Teníamos remeritas cortitas, en mi caso blanca con rayitas rojas, una pollerita de jeans, con volados de la misma tela blanca con rayas rojas. Ya les conté que me faltaban un par de dientes? Es muy propio de esa edad. Todo iba bien, bailamos lo mejor que pudimos, en realidad creo que en ese momento pensábamos que lo hacíamos excelente, porque desconocíamos nuestras incapacidades para el baile. Faltaban segundos para el final, cuando levanto la mirada, y veo que desde abajo del escenario, una mirada conocida, y algo empalagosa, me miraba con unos ojos enamorados, que centellaban corazoncillos. Sí amigos! Era Sebastián!!!! Por algún extraño motivo, esa mirada me dio fuerzas, y ya no era la nena que bailaba, era “Flavia”, Yo era la estrella, así que decidí que el baile no terminaba cuando la música cortaba, tomé la decisión de que en lugar de dar una vuelta al final como todas, iba a dar 3, y lo hice… Y mi profesora me gritaba, mis compañeras también, así que sentí que realmente me convertí en una bailarina profesional, y di más vueltas y saltos y luego de un minuto de locura, me quedé mirando al público con los brazos abiertos, en ese momento si, nos fuimos caminando todas juntitas… La gente no dejaba de aplaudir. Jamás me arrepentí de ese momento.
Quizás, en algún momento de esta vida, deje las rutinarias coreografías de lado, me convierta en Flavia y salga a conquistar el mundo!!! jojojo
Hasta
Flavia Magdalena y muchas otras personalidades escondidas atrás de esa personita!
ResponderEliminarUna vez mas excelente publicación, me morí de risa con tu historia. No te pueden pasar todas a vos!!!!
"decidí que el baile no terminaba cuando la música cortaba..." que grande LaMagdalena....
ResponderEliminarme hiciste reir....y despues llorar....buenisima entrada escritora!!!